No sé si te ha pasado alguna vez…
Tú ves algún problema, más o menos complejo, y tienes una idea más o menos formada… y de pronto, llega alguien, te da un par de explicaciones técnicas, apela a la globalización, el mercado, las normas, el derecho,… y acabas teniendo que pagar el café y acusado de la muerte de Manolete.
Después, cuando llegas a casa y piensas con más calma sobre el tema, intentas recorrer el camino entre el punto de inicio y el del final… y pierdes el rumbo, la cabeza y la paciencia.
No sabes bien en qué punto ha dejado de ser importante el problema para serlo la circunstancia o la excusa.
¿Dónde se ha quedado el sentido común?